Rubia curva con tanga blanco posando frente al espejo en su dormitorio
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Esas caderas marcan el tanga blanco de un lado al otro, y el espejo no miente. De pie frente al reflejo, una mano en la cadera, el vientre expuesto, la luz solar entrando directa por la ventana.
Pared azul, cama al fondo, aire cerrado en ese cuarto. A ver quién puede quedarse quieto.